Evangelio del martes 18 de junio de 2024
Reflexión del Evangelio de hoy
Si perdonas, serás libre
La primera lectura nos presenta la prepotencia, la injusticia, el asesinato y robo cometido por Ajab y su esposa contra un inocente, en una clara muestra de abuso de poder. Tales hechos no debían tener la última palabra, Por eso Dios interviene enviando a Elías para denunciar los pecados y anunciar la sentencia. La muerte de Nabot será vengada con la de sus verdugos (La ley del talión).
Dios, en el Antiguo Testamento se manifestó también como el defensor de los débiles, los inocentes y los oprimidos contra la prepotencia de los fuertes y poderosos. Por eso, también ante el arrepentimiento mostrado por el débil rey, obtuvo una prórroga del castigo.
Seguimos necesitando hoy profetas que defiendan los derechos de Dios y también los derechos de los pobres, como se hizo en el caso de la injusticia contra Nabot.
Como yo os he amado
Dice Jesús, amar a los enemigos significa desearles el bien y hacerles el bien. No quiere decir que tengamos por ellos los mismos sentimientos que por las personas que nos quieren, sencillamente porque no somos dueños de nuestros sentimientos. Aún así, desear y buscar el bien de quienes nos persiguen y calumnian nos puede parecer no sólo difícil sino hasta peligroso. ¿No es correr el riesgo de quedarnos con las manos vacías de amor?
Nos parece más seguro esperar a que alguien nos pruebe primero su amor para decidirnos a amar nosotros también. No nos consideramos capaces de funcionar como una fuente de amor en un desierto sin amor.
Pero, si todos nos quedamos quietos esperando a que los demás nos quieran, nunca habrá amor entre nosotros. Aunque Dios no nos pide que seamos la fuente del amor. Esa fuente ya existe y nosotros disfrutamos de ella. Jesús nos invita a contemplar y sentir en medio de nuestras vidas al Padre del cielo que hace salir su sol sobre malos y buenos. El amor lo tenemos asegurado. Nos falta creer en él y apostar nuestra vida por él.
Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.
Convento de la Virgen del Camino (León)
