Reflexión del Evangelio de hoy
La oración potencia tu fe
La lectura reproduce una parte de la desgarradora oración que el profeta Azarías dirige a Dios desde la situación que vive su pueblo. Lejos de la patria, el pueblo de Dios en cautividad no es nada ni tiene nada. Lo único que les queda es un corazón contrito y unos ojos para llorar.
De esta situación brota la oración, admirable por la frescura de su esperanza en el perdón de Dios y en la venida de tiempos mejores. Y, en esta situación vuelve sus ojos al Señor reconociendo que esta situación es fruto de sus culpas; alimenta su esperanza en el Dios que ha protegido siempre a su pueblo.
La vida ofrece muchas circunstancias que actualizan esta oración. Por ser peregrinos en la tierra pidamos lo que para la tierra necesitamos. Por ser peregrinos hacia la eternidad no exijamos ser oídos en nuestra oración como si tuviéramos en la tierra nuestra ciudad permanente, sabiendo que tenemos que pasar por la muerte para entrar en la VIDA, objetivo de toda vida y de toda oración.
Perdonar de corazón
La pregunta de Pedro sobre la extensión del perdón y la subsiguiente parábola del deudor inmisericorde, nos enfrenta con una situación existencial: somos ciertamente deudores ante Dios y quizá tengamos algún deudor entre los hombres.
Pedro había oído hablar de la necesidad de perdonar. En un alarde de generosidad quiere ir mucho más allá de la Ley del Talión -ojo por ojo- y más allá también de la casuística de los rabinos que establecía un número de perdones, distintos para la mujer, los hijos, el hermano o el prójimo en general. ¿Setenta veces siete?
Jesús enseña que el perdón no es cosa de números no es matemática pura sino norma de generosidad y significa “siempre”. No se puede encerrar en números lo que debe ser impulso de un corazón lleno de amor. Jesús que manda amar como Él nos ha amado, impone la misma norma para el perdón: así hará mi Padre celestial si no perdonáis de corazón.
Perdonar de corazón significa: amar como Dios ama cuando perdona.
Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.
Convento de la Virgen del Camino (León)
