Evangelio del Día

Evangelio del lunes 26 de diciembre de 2022

Padre Pedro Brassesco

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 17-22

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.
Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará».

Reflexión del Evangelio de hoy

Señor Jesús recibe mi espíritu

Celebramos la fiesta de San Esteban, hombre imbuido del Espíritu de Dios, que “lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos del pueblo”. Se encontró con algunos de la sinagoga de los Libertos, que discutían con él pero que “no lograban hacer frente a la sabiduría y el espíritu con que hablaba”.

San Esteban, impulsado por el Espíritu Santo, dijo: “Veo el cielo abierto y al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios”. A sus contrarios oyentes les pareció escandalosa esta expresión de San Esteban. De tal manera que le sacaron fuera de la ciudad, le apedrearon y acabaron matándole.

Vemos que San Esteban fue un fiel seguidor de Jesús y corrió su misma suerte. Por predicar el evangelio le mataron, y ante este trance pidió a Jesús que recibiese su espíritu. Y lo mismo que Jesús, pidió perdón por los que le mataron: “Señor, no les tengas en cuenta este pecado”. Y después de su muerte, lo mismo que Jesús, fue resucitado a una nueva vida de total felicidad.  

San Esteban es un buen ejemplo para todos los seguidores de Jesús. Tenemos que vivir como Jesús para resucitar como Jesús.

Seguir a Jesús hasta el final

La vida de Jesús en esta tierra no fue un paseo triunfal, donde todo le sonrió. Al proclamar su evangelio, su buena noticia, fue aceptado por un buen puñado de personas, pero también fue rechazado por un alto número de ellas, especialmente por las autoridades de entonces, que lograron darle muerte en lo alto de una cruz.

Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy donde anuncia a sus seguidores que serán rechazados por muchos, arrestados y llevados a los tribunales, son un buen comentario a otras palabras de Jesús: “No está el discípulo por encima de su maestro, ni el siervo por encima de su amo”.

Fue lo que le sucedió a San Esteban, el primer mártir cristiano. Por seguir y predicar lo mismo que su maestro Jesús, le sucedió lo mismo que a él, y le mataron lo mismo que él… y su final fue el mismo que el de Jesús, resucitando a una vida  nueva de total felicidad. Jesús nos invita a perseverar con él hasta el final.

Fray Manuel Santos Sánchez O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)


Deja un comentario