Evangelio del dia

Evangelio del martes 9 de agosto de 2022

Padre Pedro Brassesco
Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: – «Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz:
– ¡Que llega el esposo, salid a recibidlo!.

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: «Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas». Pero las sensatas contestaron: «Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os compréis».

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: «Señor, señor, ábrenos». Pero él respondió: «Os lo aseguro: no os conozco». Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».

Reflexión del Evangelio de hoy

Te desposaré en la fidelidad

Oseas es un profeta menor del norte de Israel que vive una experiencia de amor e infidelidad de su esposa y en ella se ha inspirado para concebir la relación de Dios con su pueblo. Dios, el Esposo fiel, que hace alianza de amor con su pueblo y que proclama tan bellamente el profeta.

 Un Dios que quiere realizar un pacto de amor con su pueblo y ese pueblo se prostituye con los ídolos tras los cuales se prosterna.

Pero Dios siempre busca la manera de reconducir esa historia de Amor con su pueblo, con cada uno de nosotros. Buscará desiertos, lugares propicios para escuchar la Palabra, y esperará encontrar dispuesto nuestro corazón, “Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor (Os 2, 21-22)

Estas son las claves de las nuevas relaciones que establece Dios con su pueblo. ¿Es posible que sean para nosotros, nosotras, paradigma para establecer las nuestras?

¡Llega el esposo!

En las primitivas comunidades cristianas la parusía, o segunda venida de Jesucristo, era un tema que aparece con frecuencia y que evidencia la preocupación de la Iglesia primitiva en “tensión escatológica”.  “A la hora que menos penséis” (Lc12,40)

Es especialmente en el evangelio de Mateo donde se alude a esta venida súbita e inesperada especialmente en los capítulos 24 y 25.

Así Mateo recurre a parábolas que tratan de mantener y, sobre todo, de exponer las actitudes que se deben de tener para vivir a la espera de la venida del Señor, como se refleja en todo el capítulo 25 de Mateo.

En los versículos del evangelio de hoy, describe una boda judía con su ritual característico. A la puesta del sol, el novio va con su cortejo a la casa de la novia donde hacen fiesta las “vírgenes”, las jóvenes compañeras de la novia, a la espera del novio, para proseguir la ceremonia, organizar el cortejo hasta la casa del novio  donde tendrá lugar el banquete nupcial.  Hoy todavía se conserva parte de este ritual en algunas ciudades de Palestina. 

Atendiendo al texto, los exégetas apuntan que la narración, tal como se describe, presenta algunas dificultades de interpretación, pero sin duda, la composición del texto se realiza para poder extraer una enseñanza para la comunidad cristiana, tiene un carácter claramente didáctico. Alertar a las comunidades de las consecuencias de las acciones en nuestra vida.

Nos dejamos interpelar por la Palabra que también se dirige hoy a nosotros.

Hay algunos elementos de la parábola que pueden ayudarnos en nuestro camino hacia el encuentro con el Señor, el encuentro con el Señor al final de los tiempos, mi encuentro con el Señor en la Eucaristía, mi encuentro con el Señor en las circunstancias y personas con las que comparto mi día a día, porque el Señor está, acompaña nuestro camino, pero tenemos que encontrarnos con El (Mt 28,20)

Diez jóvenes doncellas simbolizan la espera de la comunidad cristiana. En la actitud de las vírgenes encontramos dos modos de prepararnos para caminar por la vida como creyentes. Una actitud distraída, superficial o una espera vigilante, preparada, atenta, alegre, pronta para salir al encuentro del Señor en sus múltiples manifestaciones.  De aquí la importancia en nuestra vida de estar atentos, tomar conciencia, vigilar.

Cada una de estas vírgenes va provista de sus lámparas, estas lámparas pueden simbolizar nuestro corazón, nuestra interioridad, nuestro yo más profundo, la sede de nuestros buenos y malos deseos. La finalidad de estas lámparas es dar luz, iluminar, en el caso de la parábola iluminar el camino del cortejo.

Pero la lámpara en si no ilumina, necesita del aceite, de la fe, del amor. Es momento para reflexionar sobre nuestras lámparas, sobre la luz que emitimos, ¿somos luz que ilumina a los que caminan junto a nosotros en el camino de la vida? ¿Qué provisiones, que aspectos hemos de cuidar para mantener viva la fe, el amor? ¿Qué necesita mi vida para iluminar el camino?

En este camino de la vida, donde, como decía al principio, desde el punto de vista creyente, caminamos hacia un encuentro definitivo con el Señor, en el día a día de cada uno, cada una, sabe que las oportunidades de encontrarnos con Él son muchas. En ese final de nuestra vida también Mateo pone en boca de Jesús todas las posibilidades de encuentro con Él «Porque tuve hambre ymedisteis de comer, tuve sed y medisteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25, 35-36).

Hoy la Iglesia conmemora la fiesta de Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

“detrás de la figura sagrada, de la monja carmelita convertida en santa, se escondía una de las mentes más brillantes de Europa, una pensadora que pudo haber cambiado radicalmente el camino de la filosofía alemana y, con ella, de todo el pensamiento contemporáneo” (art. Publicado en 2020)

Toda su vida fue una búsqueda de la Verdad, primero a través de la Filosofía, de los escritos de Santa Teresa de Jesús después (fue el desierto al que le llevó Jesús para su encuentro definitivo con El), y después a través de su consagración a Dios en el Carmelo. (Nos hiciste Señor para Ti y nuestro corazón está inquieto h hasta que descanse en Ti (San Agustín)

Hna. Mariví Sánchez Urrutia
Congregación de Dominicas de La Anunciata

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